7.09.2020

Nacionalistas llaman al pueblo dominicano a defender a los campesinos dominicanos de la violencia y acoso haitiano

DECLARACION PUBLICA

 

ANTE LA PERSECUCION, Y ATAQUES VIOLENTOS CONTRA NUESTROS AGRICULTORES EN DAJABON, EXIGIMOS Y DEMANDAMOS LA INTERVENCION INMEDIATA Y DRASTICA DE LAS AUTORIDADES.

 

SE REPITE LA CONTINUADA Y ANTIGUA PRACTICA ILICITA HAITIANA DE PRESIONAR PARA OCUPAR TERRITORIOS DOMINICANOS COMO HECHOS CUMPLIDOS.

 

AL GOBIERNO, AL PRESIDENTE DANILO MEDINA Y AL PRESIDENTE ELECTO LUIS ABINADER CORONA.

 

El Movimiento Patriótico y Nacionalista dominicano, compuesto por diversos grupos, entidades, y activistas cívicos y patrióticos, tanto en el país como en nuestras comunidades dominicanas en el exterior, repudiamos los ataques y agresiones armadas  ilícitas, abusivas e injustas, perpetradas por las violentas bandas haitianas en contra los humildes agricultores dominicanos productores de arroz de las comunidades de El Coco y de Sanchez, en Dajabón, y demandamos la urgente e inmediata intervención del Gobierno, y de los organismos responsables de la defensa territorial y fronteriza, y de la seguridad ciudadana de todos los dominicanos, para proteger a nuestros humildes agricultores, garantizar sus propiedades, y el derecho que tiene a trabajar en sus predios en paz y con plena seguridad, tal como lo dispone de manera imperativa la Constitución de la Republica.

 

Demandamos protección urgente e inmediata, para nuestros pacíficos y laboriosos agricultores no solo de Sanche y El Coco, sino además de la Laguna de Saladillos, de La Vigía, y de toda la zona regada por el Canal Caamaño.

 

Nuestros agricultores, pequeños ganaderos y productores, no pueden abandonar sus predios ante la virulencia de estos agresores que les amenazan y agreden con el único propósito de adueñarse de sus propiedades y predios. Tierras estas que luego serán exigidas, y reclamadas ante la comunidad internacional como parte de los territorios haitianos bajo una pretendida aplicación de facto del uti possidetis, del derecho internacional público.

 

Y tal como esta demostrado, desde el Tratado de Aranjuez hasta la fecha, bajo presión, coacción, falta de patriotismo, y responsabilidad histórica de nuestros gobernantes, la Republica Dominicana, ha venido progresivamente perdiendo territorio, mientras por otra parte, los haitianos, han ocupado comunidades completas en todo el país, y bajo la permisividad de nuestras autoridades, avanzar aceleradamente hacia un proceso masivo de suplantación civil, amenazando la existencia misma de la población dominicana, y nuestro dominio territorial soberano, vale decir, gestando la destrucción de la Republica. Y nuestro pueblo, no podrá seguir tolerando esta situación que amenaza nuestra propia desaparición.

 

Las bandas y grupos haitianos típicamente agresivos y violentos, intentan imponerse por la fuerza, en toda la zona, pero además pretenden, desalojar a nuestros campesinos, tal como ellos mismos han denunciado, de sus tierras y conucos para desplazarlos y pasar a ocupar sus tierras y posesiones dentro de los limites fronterizos de la Republica Dominicana, lo cual resulta inaceptable, no solo porque es una acto de violencia contra nuestros ciudadanos, sino además porque constituye una violación de los límites fronterizos y los tratados entre ambos países, los cuales tienen que ser respetados, porque implican violaciones a nuestra soberanía territorial y política.

 

Pero más allá de los Tratados y acuerdos bilaterales, invocamos las responsabilidades comunes ambos Estados, derivados del acuerdo de Washington de 1938 y el modus operandi de 1939, que eran y son, los dos instrumentos internacionales vigentes en las relaciones domínico-haitianas, ratificados por los congresos de ambos países.

 

Acuerdos estos, que además de ser leyes nacionales en ambos países, resultaron no solo auspiciados, sino que fueron además sus testigos los presidentes Theodore Roosevelt de Estados Unidos, Lázaro Cárdenas, de México y Federico Laredo Bru, de Cuba, y con los cuales se resolvió el diferendo generado por los lamentables conflictos surgidos entre ambos países en 1937.

 

Ante la grave situación, similar a la que padecemos actualmente, en la década del 40 el Estado dominicano, procedió a financiar mediante el Banco Agrícola, a los productores de arroz, de la compra de escopetas calibre 16, para proteger sus predios y sus familias del pillaje que entonces prevalecía.

 

Todo el país sabe, y conoce perfectamente, los sucesos, en muchos casos dolorosos y trágicos, que diariamente ocurren a lo largo de toda la frontera, en perjuicio de los dominicanos, incluyendo ataques y agresiones contra nuestros miembros de la seguridad del Estado, del Ejercito, Policía, Forestales, y Aduanas.

 

Continuamente, comunidades completas de agricultores pobres y marginales, pequeños criadores de reses y chivos de la frontera, se ven desesperados ante las acciones de cuatrerismo, secuestros y violaciones que se comenten contra ellos, y sus familiares, a manos de bandas haitianas que actúan en la zona con franca impunidad y libertad, movilizándose a su antojo en nuestro país, muchas veces protegidos por grupos sociales, religiosos, y Ongs extranjeras, que promueven y ven, como un “hecho de justicia” la ocupación haitiana de nuestro país, y que sirven de “santuarios” para proteger y esconder a los agresores haitianos, y ocultarlos de la justicia dominicana.

 

Entre los casos más recientes, se incluyen, además, el asesinato a tiros del sargento mayor del Ejercito Mónico Ogando, ultimado el 23 de octubre del 2014, por un nacional haitiano en el puesto de chequeo de la Sección Las Lagunas, de Elías Piña, del cual el Sargento Ogando era encargado.

 

Este hecho, totalmente injustificable ocurrió, mientras el Sargento simplemente hacia el chequeo de rutina, y el haitiano se resistió, sacando una pistola y disparándole a quemarropa.

 

El 18 de agosto del 2018, un grupo de soldados del Ejército dominicano se vieron obligados a repeler un ataque a tiros y piedras de una turba de haitianos en el paso fronterizo de Carrizal, Elías Piña, cuando trataban de hacer pasar a la fuerza un cargamento de cemento sin pagar los impuestos correspondientes. Durante el enfrentamiento tres haitianos y un soldado dominicanos resultaron heridos.

 

El 12 de noviembre del 2018, nuestro país se vio estremecido ante la denuncia del secuestro durante varias horas, del Dr. Pedro Ureña, reconocido cardiólogo dominicano, junto a un grupo de amigos mientras recorrían la carretera internacional, entre Pedernales y Restauración, (la llamada “Tierra de nadie”) a manos de una turba de haitianos armados de machetes y cuchillos.

 

Entonces el Dr. Ureña calificó de increíble lo que le pasó, debido a que “los militares dominicanos apostados en la frontera permiten esa situación y no defienden a los criollos que se desplazan por la zona”.

 

El lunes 7 de enero del año 2019, resulto asesinado del cabo Ontario Montero, quien resultó muerto, durante un despiadado ataque criminal ocurrido en la comunidad Pinzón del Municipio Comendador en la Provincia fronteriza de Elías Piña, mientras cumplía con sus responsabilidades de patrullaje, junto al sargento Carlos Manuel Montero Lorenzo.

 

El 19 de enero del 2020, un grupo de ganaderos de la comunidad de El Guanal, Santiago Rodríguez, acusaron directamente a un ciudadano haitiano que laboraba en el campo de envenenar por lo menos 39 reses de calidad, afectando seriamente a sus propietarios.

 

Estos hechos demuestran que en modo alguno se trata de “casos aislados” como se pretende difundir desde el gobierno, sino que obedecen a una lógica de “intimidación progresiva” a los dominicanos, y que demuestran claramente que las autoridades nacionales, evaden consistentemente asumir responsabilidades, diluyendo siempre el origen de los hechos, y distorsionando la realidad, para confundir al país sobre el estado real de lo que esta ocurriendo con los haitianos en todo el país, y ocultar un problema que empeora cada día.

 

Ante la desesperanza, y la falta de apoyo y protección de nuestras autoridades, cunde entre nuestros campesinos, la desesperanza y el temor, y se ven obligados de abandonar sus predios, que de inmediato pasan a ser ocupados por familias completas de haitianos, que prosiguen desalojando, de manera implacable y violenta, bajo chantajes y agresiones a los dominicanos, que, sin lugar a dudas, es otro de los objetivos que se persigue con estas acciones de violencia injustificada.

 

No cabe dudas de que el gobierno carece de una voluntad política, y de una política militar de seguridad para enfrentar esta situación que cada día afecta mas a los dominicanos pobres y vulnerables de la frontera, quienes se sienten abandonados a su suerte, sin protección alguna, lo cual nos lleva a periodos superados de la historia dominicana.

 

En Santo Domingo, 9 de julio del 2020.

 

Leonardo de León                             Virginia Du Breil

Dra. Laura Gil                                     Federico Henríquez Grateraux

Pedro Cepeda                                    Jhonny Curiel Paradas

Manuel Valdez                                  Ramon Quiñonez                             

Genoveva Merejildo                         Cesar Peralta            

Marino Marco Vargas                       Francis Aguiar

Bruno Valdeiras                                Camelia Vargas                                

Inmaculada Nuñez Valerio               Lourdes Alemán                               

Daniela Polanco                                Angelo Vasquez

Carlos Encarnación                           Papito Bordas

Veaney Arteaga                                Martha Domínguez

Miriam Polanco                                 Maria Heinsen

Fanny Vásquez                                  Christian Borbón

Yoryi Sánchez                                    Rosario Cespedes                                         

Rosalia Brito                                      Josefina Baez

Samuel Méndez                                Ramon F Pichardo

Carmen Meléndez                             María Brito

Rafael Escaño                                    Anny Castillo

Gral. Tomas Taveras                         Dr. Robert Cabral

Jonathan Dinzey                                Lucy García

 

Nota: Declaración validada por más de 500 firmas adicionales.

 

Tel. 829.358.4550/ E mail: rcsantodomingo@lawfirm·hotmail.com


1 comentario:

  1. De acuerdo con todo lo emitido en este editorial, en defensa de nuestro laboriosos campesino fronterizo. Lic: Víctor Sánchez de la diaspora, Dominicana

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